
Valle de Bravo.— Maite Perroni está vestida de novia, rodeada de flores, de cámaras y de amigos, una escena que conoce bien y que ha grabado una y otra vez al lado de William Levy, Daniel Arenas y Pedro Fernández. Pero esta vez no es una escena, no hay corte y no hay repetición. Es su boda en la vida real y, como en sus telenovelas, espera el final feliz.
“Nunca esperé casarme”, confiesa Maite Perroni entre risas mientras está vestida de blanco junto a su ahora esposo, el productor Andrés Tovar.